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Jurisprudencia en materia penal


ROBO COMETIDO EN EL INTERIOR DE UN VEHÍCULO PARTICULAR. NO SE CONFIGURA LA CALIFICATIVA PREVISTA EN LA FRACCIÓN II DEL ARTÍCULO 290 DEL CÓDIGO PENAL, SI EL OBJETO MATERIAL DEL APODERAMIENTO LO CONSTITUYEN PARTES DEL VEHÍCULO AUTOMOTOR (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE MÉXICO). El artículo 290, fracción II, del Código Penal de la entidad establece: “Artículo 290. Son circunstancias que agravan la penalidad en el delito de robo y se sancionarán además de las penas señaladas en el artículo anterior con las siguientes: ... II. Cuando se cometa en el interior de la casa habitación o en el interior de un vehículo particular, se impondrán de seis a doce años de prisión y de uno a tres veces el valor de lo robado, sin que exceda de mil días multa.”. De la lectura integral del párrafo primero y fracción II de dicho numeral se advierte que la calificativa de que se trata se contrae a una referencia espacial, en tanto que se adiciona una sanción cuando el delito de robo se comete en el interior de un vehículo particular. Pero además, de la exégesis integral de las diversas fracciones que integran el mencionado dispositivo 290 es palpable que, por cuanto a la calificativa, en la específica hipótesis que se analiza, debe entenderse que el delito de robo debe cometerse en el interior de un vehículo particular y respecto de bienes que de algún modo se encuentren dentro del automóvil, que resulten distintos a las partes integrantes de éste. Por lo anterior, aun cuando el delito de robo se consume en el interior de un vehículo particular, es evidente que si el objeto material del apoderamiento lo constituyen partes integrantes del mismo automotor, ello es suficiente para determinar que en el caso concreto no se actualiza dicha circunstancia calificativa, pues cabe destacar que el mencionado dispositivo legal, pero en su fracción V, establece una diversa circunstancia agravante relativa a cuando el delito de robo se comete respecto de una o más de las partes que conforman un vehículo, es decir, se prevé como una sanción adicional cuando el objeto material del delito de robo lo constituye precisamente una o más partes de un vehículo automotor, por lo que si la responsable atribuye al inculpado el apoderamiento ilícito respecto del bien que, desde luego forma parte del vehículo afecto a la causa, es claro entonces que no se demuestra la calificativa a que se refiere la fracción II del multicitado dispositivo legal, aun cuando el robo se cometió en el interior de un vehículo, en razón de que el objeto material del propio ilícito lo constituyeron partes integrantes del automóvil fedatado lo cual, además, resulta más benéfico para el sentenciado desde el punto de vista de la punibilidad preestablecida sin afectar sus defensas, en tanto que durante el procedimiento se puntualizó como parte de la litis el apoderamiento de las autopartes que fueron sustraídas del automóvil.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL SEGUNDO CIRCUITO.

Amparo directo 697/2001. 5 de abril de 2002. Unanimidad de votos. Ponente: José Nieves Luna Castro. Secretario: Enrique Martínez Guzmán.

Amparo directo 455/2002. 10 de octubre de 2002. Unanimidad de votos. Ponente: José Nieves Luna Castro. Secretaria: Raquel Mora Rodríguez.

Amparo directo 101/2003. 20 de marzo de 2003. Unanimidad de votos. Ponente: José Nieves Luna Castro. Secretaria: Alma Jeanina Córdoba Díaz.

Amparo directo 115/2003. 28 de marzo de 2003. Unanimidad de votos. Ponente: José Nieves Luna Castro. Secretaria: Raquel Mora Rodríguez.

Amparo directo 198/2003. 19 de mayo de 2003. Unanimidad de votos. Ponente: José Nieves Luna Castro. Secretaria: Alma Jeanina Córdoba Díaz.

Véase: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XV, abril de 2002, página 1337, tesis II.1o.P.108 P, de rubro: “ROBO. EL APODERAMIENTO DE UN OBJETO QUE CONFORMA UNA DE LAS PARTES DEL VEHÍCULO, ENCUADRA EN LA AGRAVANTE PREVISTA EN LA FRACCIÓN V DEL ARTÍCULO 290 DEL CÓDIGO PENAL DEL ESTADO DE MÉXICO, VIGENTE, Y NO EN LA FRACCIÓN II DEL ALUDIDO DISPOSITIVO.”

Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Novena Época. Tribunales Colegiados de Circuito. Marzo de 2004. Página 1495.